Un día cualquiera. Ocho de la mañana. Gigantes colas en el Instituto Nacional de Empleo (INEM). Personas que lloran porque lo han perdido todo, personas que piden, personas que ante todo necesitan y nadie puede ayudarlas… ¿Cómo hemos llegado hasta aquí, tras millones de años luchando por nuestros derechos?, ¿por qué un sistema como el capitalismo ha sido capaz de arruinar nuestras vidas? A lo mejor, la culpa de todo la tienen aquellos que manipulan lo que nosotros conocemos como la “mano invisible”.
Todos sabemos que tenemos un problema, un problema universal, la crisis financiera en la que estamos inmersos. Esta crisis que se dio a conocer en 2008 (pero que realmente estaba presente ya desde hace muchos años) arruinó la vida a millones de personas sin ninguna compasión.
Si comparamos la situación de las empresas financieras actuales con las de hace un siglo, encontramos importantes diferencias, entre las que destacan, la desigualdad en el tamaño de las empresas (antes eran locales y ahora son gigantescas, por lo tanto el desastre de una de ellas podría causar muchos daños) y la especulación con aquellos bienes y servicios que todavía no se han creado. A esto se le suma, que con el paso de los años y progresivamente el sector financiero se ha ido adueñando del sector político.
Las inversiones de riesgo que se han estado llevando a cabo durante estos últimos años, no han sido reguladas y podría decirse, que han sido la principal causa de nuestra crisis. Varias veces se intentó regular este caos, pero a los directores de las firmas más importantes no les convenía, ya que si esto sucediera, ellos simultáneamente dejarían de obtener beneficios a partir del trabajo y esfuerzo de otros. Todo el mundo debería saber que las firmas más importantes lavaban dinero, estafaban a sus clientes y mentían en los libros contables continuamente…, estábamos rodeados de una serie de actividades ilegales de la que nadie se dio cuenta, hasta que esta gran burbuja financiera explotó.
Durante esta época, de supuesto crecimiento económico, se otorgaban préstamos sin cesar a gente que no se sabía si en un futuro podría pagarlos, es decir, se creaban bonos y generaban beneficios a corto plazo, pero este beneficio, se convertía en pérdidas a largo plazo, por lo tanto jugaban con nuestros sueños, algo que para la mayoría de nosotros, no es moralmente ético. La ambición se apoderó de todos ellos arruinando los proyectos de miles y miles de personas y alimentando poco a poco egoístamente sus riquezas.
Las compras de las viviendas se dispararon generando así la mayor desregulación financiera de la historia, las inversiones de riesgo pasaron a ser algo normal,… Jugaban con el riesgo, un estudio científico observó que cuando alguien gana dinero, la parte del cerebro que estimula esta ganancia es la misma que estimula la cocaína. Así, con el paso del tiempo, fueron beneficiándose sin ser conscientes del impacto que una de sus acciones puede provocar en la sociedad, siendo de una forma u otra, corruptos, ya que lo único que estaban haciendo era destruir sueños y vidas.
En el año 2008, esta crisis que se llevaba conspirando tanto tiempo, se dio a conocer. El Gobierno no supo cómo reaccionar, puesto que nadie tenía preparado nada para afrontar una quiebra, ante esta noticia y en este momento comenzó la gran recesión económica en la que nos encontramos.
El sistema financiero es como una cadena de montaje, si uno de los elementos falla, tiene repercusiones para todo el sistema, así pues, esta quiebra causó desempleo, generó miedo entre los inversores a perder su dinero y todo aquello que estamos cansados de ver día a día a través de nuestros propios ojos, o en los diferentes medios de comunicación.
El sistema financiero es como una cadena de montaje, si uno de los elementos falla, tiene repercusiones para todo el sistema, así pues, esta quiebra causó desempleo, generó miedo entre los inversores a perder su dinero y todo aquello que estamos cansados de ver día a día a través de nuestros propios ojos, o en los diferentes medios de comunicación.
En Estados Unidos, concretamente en Wall Street, se mueve toda esta trama financiera; probablemente por esa calle, se han estado paseando nuestros sueños, e incluso los de nuestras familias y unas personas, que ahora mismo no se las acusa de nada, han estado disfrutando de ellos, mientras que nosotros, tardaremos mucho tiempo en volver a conseguir estar como antes, todo esto ha ocurrido porque vivimos en un mundo globalizado, en el cual, las economías están íntimamente conectadas, pero esto no termina aquí, todavía hay más, muchas de estas personas que nos han robado una parte importante de nuestra vida, e incluso a otras personas, su vida entera, continúan en el poder con los mismos incentivos.
Hemos sido marionetas de una obra escandalosa, en la que se han estado aprovechando continuamente de nosotros, y esto no debería de ocurrir nunca más, no será fácil conseguirlo, pero por algunas cosas merece la pena luchar…
Por Ana Rodríguez (AnaRodriguez_24)







