Social Icons

.

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Un día cualquiera. Ocho de la mañana. Gigantes colas en el Instituto Nacional de Empleo (INEM). Personas que lloran porque lo han perdido todo, personas que piden, personas que ante todo necesitan y nadie puede ayudarlas…  ¿Cómo hemos llegado hasta aquí, tras millones de años luchando por nuestros derechos?, ¿por qué un sistema como el capitalismo ha sido capaz de arruinar nuestras vidas? A lo mejor, la culpa de todo la tienen aquellos que manipulan lo que nosotros conocemos como la “mano invisible”.
Todos sabemos que tenemos un problema, un problema universal, la crisis financiera en la que estamos inmersos. Esta crisis que se dio a conocer en 2008 (pero que  realmente estaba presente ya desde hace muchos años) arruinó la vida a millones de personas sin ninguna compasión.
Si comparamos la situación de las empresas financieras actuales con las de hace un siglo, encontramos importantes diferencias, entre las que destacan, la desigualdad en el tamaño de las empresas (antes eran locales y ahora son gigantescas, por lo tanto el desastre de una de ellas podría causar muchos daños) y la especulación con aquellos bienes y servicios que todavía no se han creado. A esto se le suma, que con el paso de los años y progresivamente el sector financiero se ha ido adueñando del sector político.
Las inversiones de riesgo que se han estado llevando a cabo durante estos últimos años, no han sido reguladas y podría decirse, que han sido la principal causa de nuestra crisis. Varias veces se intentó regular este caos, pero  a los directores de las firmas más importantes no les convenía, ya que si esto sucediera, ellos simultáneamente dejarían de obtener beneficios a partir del trabajo y esfuerzo de otros. Todo el mundo debería saber que las firmas más importantes lavaban dinero, estafaban a sus clientes y mentían en los libros contables continuamente…, estábamos rodeados de una serie de actividades ilegales de la que nadie se dio cuenta, hasta que esta gran burbuja financiera explotó.


Durante esta época, de supuesto crecimiento económico, se otorgaban préstamos sin cesar a gente que no se sabía si en un futuro podría pagarlos, es decir, se creaban bonos y generaban beneficios a corto plazo, pero este beneficio, se convertía en pérdidas a largo plazo, por lo tanto jugaban con nuestros sueños, algo que para la mayoría de nosotros, no es moralmente ético. La ambición se apoderó de todos ellos arruinando los proyectos de miles y miles de personas y alimentando poco a poco egoístamente sus riquezas.
Las compras de las viviendas se dispararon generando así la mayor desregulación financiera de la historia, las inversiones de riesgo pasaron a ser algo normal,… Jugaban con el riesgo, un estudio científico observó que cuando alguien gana dinero, la parte del cerebro que estimula esta ganancia es la misma que estimula la cocaína. Así, con el paso del tiempo, fueron beneficiándose sin ser conscientes del impacto que una de sus acciones puede provocar en la sociedad, siendo de una forma u otra, corruptos, ya que lo único que estaban haciendo era destruir sueños  y vidas.
En el año 2008, esta crisis que se llevaba conspirando tanto tiempo, se dio a conocer. El Gobierno no supo cómo reaccionar, puesto que nadie tenía preparado nada para afrontar una quiebra, ante esta noticia y en este momento comenzó la gran recesión económica en la que nos encontramos.
El sistema financiero es como una cadena de montaje, si uno de los elementos falla, tiene repercusiones para todo el sistema, así pues, esta quiebra causó desempleo, generó miedo entre los inversores a perder su dinero y todo aquello que estamos cansados de ver día a día a través de nuestros propios ojos, o en los diferentes medios de comunicación.
En Estados Unidos, concretamente en Wall Street, se mueve toda esta trama financiera; probablemente por esa calle, se han estado paseando nuestros sueños, e incluso los de nuestras familias y unas personas, que ahora mismo no se las acusa de nada, han estado disfrutando de ellos, mientras que nosotros, tardaremos mucho tiempo en volver a conseguir estar como antes, todo esto ha ocurrido porque vivimos en un mundo globalizado, en el cual, las economías están íntimamente conectadas,  pero esto no termina aquí, todavía hay más, muchas de estas personas que nos han robado una parte importante de nuestra vida, e incluso a otras personas, su vida entera, continúan en el poder con los mismos incentivos.
Hemos sido marionetas de una obra escandalosa, en la que se han estado aprovechando continuamente de nosotros, y esto no debería de ocurrir nunca más, no será fácil conseguirlo, pero por algunas cosas merece la pena luchar… 
Por Ana Rodríguez (AnaRodriguez_24)

domingo, 12 de enero de 2014

La crisis despierta a la extrema derecha

 Bruselas amenazó en su día con sancionar a París si expulsaba a los gitanos. La extrema derecha provoca el antisemitismo y el racismo en Hungría. Por su parte, en Grecia los vínculos entre la policía y el partido Aurora Dorada se complican tras el asesinato de un joven rapero y en nuestro país, España la corrupción inunda todas las instituciones hasta llegar a un punto inimaginable. Europa es diferente y todas las interpretaciones coinciden: la extrema derecha se ha afianzado en nuestro continente a lo largo de esta última década; lo que comenzó siendo una sorpresa en el año 2000 con la entrada de Jörg Haider en el Gobierno austriaco se ha convertido en costumbre. Los hechos nos lo demuestran y es que más de la mitad de los 27 países que conforman la Unión Europea, tienen desde entonces eurodiputados que han sido elegidos por partidos ultranacionalistas, populistas, racistas y eurófobos. En algunos estados como Dinamarca, Hungría, Finlandia, Holanda o Austria, este tipo de formaciones son la tercera fuerza más votada en el Parlamento. Y en otros como Grecia o Suecia gozan de gran éxito.

Es cierto que una de las causas que ha hecho que hayamos llegado hasta este punto es el descontento provocado por la crisis económica. Sin embargo, no es la principal causa de este fenómeno. La crisis y la austeridad son tan solo los factores que han hecho que esta gran burbuja estalle. Y gracias a que no es el único elemento podemos observar grandes diferencias de fondo y forma entre los partidos ultras del norte de Europa que se han renovado por completo y los tradicionales del Este.

Tras analizar lo ocurrido en Grecia y en Hungría a lo largo de estos últimos meses se puede observar como la ultraderecha sigue siendo más que tradicional. A pesar de que sus líderes nieguen el Holocausto, no renuncian a la violencia y es que la mayoría de estos partidos tienen relaciones con grupos conflictivos como la conocida Guardia Húngara, encargada de castigar a determinados colectivos como los inmigrantes, los judíos o los gitanos. Algo similar a lo que está ocurriendo a día de hoy en Francia. En el caso del país heleno, la crisis si ha sido un factor decisivo para el desarrollo de la ultraderecha.


Por su parte, a pesar de que Austria sea caracterizado por ser uno de los estados con una de las tasas de desempleo más bajas de la UE, es uno de los países que más presencia de partidos de ultraderecha tienen en su Parlamento y es que los dos partidos de dicha ideología sumaron más del 28 % de los sufragios en las últimas elecciones. Mientras tanto, países como España, Grecia, Portugal e Irlanda donde la crisis ha jugado una mala pasada no poseen ningún partido ultraderechista fuerte, excepto Grecia. En definitiva, Europa vive episodios cada vez más complicados de los que se puede sacar una única conclusión: la democracia europea no está viviendo su mejor momento.

Ana Rodríguez (@AnaRodriguez_24)

sábado, 4 de enero de 2014

Ojalá ...

Ojalá que algún día la cordura se haga dueña de nuestros pensamientos y seamos capaces de recuperar la confianza en aquellos que alguna vez nos engañaron, jugaron con nuestras vidas, ojalá que por cada una de sus mentiras nos respondieran con mil verdades… Ojalá existan personas que se nieguen a tirar la toalla a pesar de los desahucios, la violencia de género, la corrupción, todo lo que la crisis se ha llevado por delante … Ojalá que estas personas que son igual que cualquier otra, sean capaces de dar dos pasos hacia adelante por cada uno dado hacia atrás…

Ojalá hubiera un mundo en el que no existiera el silencio ni la represión en el que por cada ausencia de respuestas se exigiera una presencia de hechos, un mundo en el que millones de voces se manifiesten luchando por sus derechos, por su vida, por una sociedad justa …

Ojalá que este año que ha empezado con buenas señales de recuperación económica continúe por este camino… que seamos capaces de recordar el 2014 como aquel año en el que encontramos esa luz de la que siempre hablan al final del túnel, que conozcamos de primera mano el significado de la palabra recuperación.. Que todo lo que nos han quitado vuelva a nuestras manos, que la gente luche por sus derechos, que se exijan respuestas, que los Derechos Humanos no sean simplemente un sueño y que una mala racha no sea capaz de acabar con la igualdad, la educación, la sanidad, la justicia,… que se lleve a cabo un cambio en el modelo del Estado… Por derecho, por NUESTRO derecho.

Ojalá que a pesar de todo encontramos mil y una razones para seguir luchando, para disfrutar la vida con los cinco sentidos, con conciencia y con consciencia, para ser felices… ojalá lo mejor del 2013 sea lo peor que nos pueda pasar en este 2014. Ojalá todo cambie. Ojalá…

Ana Rodríguez (@AnaRodríguez_24)



 
 
Blogger Templates